Morita Vieja La raza de los Moritos, cuenta hoy con mas de treinta años de antigüedad. El origen de esta raza parte de una hembra de color rodado, menuda de tamaño, ligera de peso y con una carga genética con la que sueña cualquier colombófilo. Hoy en día no tendría precio.
La citada hembra fue adquirida por mi padre Oscar Truébano de Lafuente a finales de los años sesenta a un intermediario de palomas, que la había comprado a su vez en Cataluña. No puedo precisar exactamente el nombre del palomar y mucho menos la ascendencia de la paloma.
Por aquel entonces la morfología de las palomas mensajeras era totalmente diferente a lo que hoy en día se estila en la gran mayoría de los palomares de todo el mundo, sobremanera en Asturias. Las palomas eran grandes, con un peso excesivo para las sueltas de fondo y gran fondo, que conseguían resultados espectaculares en sueltas cortas y condiciones favorables, pero que resultaban un desastre en las sueltas duras y largas. Se admiraban los machos poderosos, con un pecho ancho y las hembras de iguales características. Hago este comentario para que aclare un poco el porque mi padre estuvo a un paso de deshacerse de tal hembra.
Incorporada al cuadro reproductor, fue apareada el primer año con un macho muy grande, con la idea equivocada de que a pesar de que la hembra era pequeña, su descendencia fuese de mayor tamaño que ella. Ocurrió lo que pasa en estos casos, los pichones salieron grandes o pequeños, no medianos como pretendía. La mayoría de ellos pequeños. A punto estuvo de eliminar aquellos pichones por considerados casi raquíticos y la madre con ellos. Afortunadamente fiel a su teoría de que el único juez valido es la cesta, quedaron todos en el palomar, los pichones y la madre.
Al año siguiente puso a criar a la hembra con otros dos machos diferentes, consiguiendo el mismo resultado que el año anterior, una mayoría de pichones del tamaño de la madre, pequeños. La temporada de cría en Asturias es de Marzo a Junio y la de vuelo de Abril a Julio. Cuando estaba criando la ultima pareja de pichones de la temporada allá por el mes de Junio, ya tenia decidido el no criar mas con la hembra. La dejaría en el palomar a la espera de los resultados de sus hijos, antes de darle otro destino fuera de su cuadro reproductor. Transcurría el mes de Junio y se celebraban en estas fechas los concursos de fondo y gran fondo. Llegó la sorpresa, tres de los pichones “raquíticos” lograron el primer puesto en los tres concursos de fondo y gran fondo, y sus hermanos entre los cinco primeros.
Estas mismas clasificaciones se repitieron los dos años siguientes, logrando uno de los hijos clasificarse por primera vez en Asturias, desde Puerto de Santamaría en el día. Fue controlado el macho ( que por supuesto lo bautizó Puerto ) a las 21:40 horas y tan solo otra paloma de otro colombófilo de Oviedo, Fito el taxista, logro llegar a las 21:50. Hoy después de treinta años, aun no ha llegado a Asturias otra paloma en el día desde Puerto Santamaría. La distancia es de 745 Km., una distancia a la que se controlan palomas en el día en otros lugares, pero en Asturias, quien conozca nuestra geografía lo confirmará, a ese kilometraje hay que sumarle otros muchos para poder equipararlos.
Os podéis imaginar que aquel día en el club los dos colombófilos afortunados estaban que no cabían en si de gozo por tal logro. La anécdota de este concurso es que mi padre pregunto a Fito quien eras los padres de la paloma que había clasificado. Fito le dijo a titulo confidencial, rogándole que no lo comentara con nadie mas, “que no los tenía”, que no le gustaban los pichones que habían dado porque eran muy pequeños.
Lógicamente a partir de esas fechas, las teorías sobre la paloma ideal cambiaron drásticamente. Los comentarios jocosos que se hacían al amigo a la hora de encestar como: “a ver si les das mas de comer mas a las palomas y las engordas un poco”, o “donde vas con esa miseria de paloma”, hoy día se trocaron por, “donde vas con ese tanque”, o “¿tu que eres colombófilo o aviador ?, esa paloma es como un avión de grande”.
Uno de los hijos de la susodicha hembra fue bautizado “El Morito”, por tener el color bastante oscuro. Lo presento mi padre en la Exposición Ibérica (España-Portugal) celebrada en Valencia en el año 70 en la que resulto ganador en la categoría olímpica. No fue el mejor de sus hermanos pero si el mas famoso. A partir de entonces todas las palomas de esa línea son “moritos”.
El problema que se le planteaba a mi padre era como conservar en su palomar la sangre de los moritos. Había oído y leído cosas sobre cría en consanguinidad, pero como hoy en día, había muchas controversias sobre el tema. Unos hablaban muy bien y otros muy mal. Aunque yo era colombófilo dominguero, de los que se limitan a esperar las palomas algunos domingos de concurso y el resto del año nada de nada, hablamos del tema repetidas veces. Yo de genética “cero”, pero comente el problema a un amigo que había estudiado Biología y me puso en contacto con otro amigo que era experto en el tema. Este amigo del amigo (lamento no recordar su nombre), me escucho amablemente y me entrego a los pocos días un estudio comentado sobre los resultados de diferentes cruces en consanguinidad. Recuerdo que en la introducción decía que era relativamente fácil conseguir fijar a la descendencia un gen determinado, como el que determina el color, o cualquier detalle morfológico que se pueda comprobar visualmente, pero cuando lo que se pretende conseguir es lo mas parecido a un clon de un determinado animal, conservando por supuesto cualidades que resulta imposible evaluar visualmente, como la conservación del instinto de orientación, la tenacidad, la resistencia etc., el tema ya era mas peliagudo.
CAMPEÓN SOCIAL LEBRIJA(710KMS) EN EL 2001Con vistas a mantener en la descendencia todas esas características, recomendaba el cruce abuela – nieto. Requiere mucho mas tiempo para hacerlo que otros cruces ( padre – hijo, tío – sobrina, hermanos o primos ), pero estimaba que era lo mas apropiado para conseguir mantener en el tiempo las cualidades reproductoras y competitivas.
La primera cría en consanguinidad lo hizo con un nieto que había volado muy bien, hijo de Puerto y de una hembra descendiente de una pareja de palomas que había traído un colombófilo de Oviedo ( Rodulfo Rionda ) de Alemania.
Los consanguíneos se criaron uno por cada pareja nodriza, para que fuesen lo mas vigorosos posible y fueron pasados al cuadro reproductor “directamente sin volar”.
Las combinaciones genéticas de un cruce abuela – nieto van de un 5 a un 95% de un gen determinado. Las palomas hay que probarlas para lo que se quiere conseguir de ellas, por lo tanto los reproductores hay que probarlos criando, no volando. El volar consanguíneos hará una selección inversa al fin que se pretende, quedaran en el palomar los mas fuertes físicamente y se perderán los que mas consanguinidad tienen, menos vigorosos y casi seguro los mejores reproductores.
FALBALA, AS REGIONAL ABSOLUTA 2001El cuadro reproductor paso a ser casi en su totalidad por parejas de consaguineo-a con otra paloma que no tenia ningún parentesco con su pareja, seleccionando cuidadosamente su buen origen, buscando siempre unas características parecidas.
En el año 1.986 falleció mi padre y se repartieron por los palomares de Asturias todas las palomas. En 1.995 construí un palomar y decidí recuperar en lo posible la sangre de los moritos. Gracias a la gentileza de varios colombófilos conseguí alguna paloma anterior a 1.986 ( solo tengo con vida una hembra, 245597/86, que por supuesto no pone, la 'MORITA VIEJA' ) y unos cuantos hijos de las palomas de mi padre. También he incorporado a mi cuadro reproductor palomas procedentes en su mayoría de los derbys del 96 y 97 para cruzar con los moritos. A pesar de ser novato los resultados deportivos no se hicieron esperar, en una región tan competitiva como es Asturias, el palomar ha ascendido hasta lograr el subcampeonato de Asturias de fondo – gran fondo el año 1.999, gracias a la calidad de las palomas, mas que al conocimiento de un colombófilo inexperto.
Este año he incorporado al cuadro reproductor los primeros consanguíneos criados en mi palomar (abuelo - nieta), esperaré pacientemente a ver los resultados en los años venideros.
A los moritos que están en palomares de casi toda España, hay que añadirles los pichones que este año han volado en algunos lugares de Argentina donde ya han logrado los primeros buenos resultados. En Bahía Blanca mi entrañable amigo Enrique del Río con casi 70 años como colombófilo ha logrado lo que me parecía imposible con los moritos, dos primeros puestos en distancias de 186 y 260 km. Unas palomas de las que se espera obtengan los mejores resultados en largas distancias, terrenos montañosos y condiciones adversas, llegan en cabeza en distancias cortas en la pampa argentina.
Una de las mayores logros de los moritos fue ganar el pasado año un concurso de 800 kms organizado por la Agrupación Colombófila Mensajera de Catalunya, llegando al palomar donde estaba volando, el de D.Xavier Freixas, con una gran ventaja sobre la segunda paloma clasificada.
Otros colombófilos Argentinos, como Rubini o Mariano Lari volaran moritos el año 2000. Otro gran colombófilo, Smidt de Bahía Blanca, ha designado en su equipo para el ultimo concurso donde se jugaba el campeonato (al final como casi siempre resultó campeón), a un morito de 9 meses desplazando del equipo a palomas de 3 y 4 años. Aunque a la postre el pichón llegó mas tarde que los dos primeros (puntúan dos palomas por palomar), le agradezco su confianza.
En Lanzarote ( Islas Canarias ), un nieto del campeón del Derby de 1996 e hijo del 5º clasificado en el Derby del 97, ha logrado un segundo puesto en el concurso de gran fondo, sobre el mar.
A medida que voy adquiriendo mas experiencia me doy cuenta que no sabemos nada de palomas. De palomas no entienden ni los palomos.
Espero no haberles aburrido. Habrán notado en mi relato de que estoy muy muy orgulloso de mis palomas. Espero lograr con el tiempo estar a la altura de su calidad.